domingo, 20 de junio de 2010

Prioridades


En un día como hoy, esa palabra me trae muchas versiones de su aplicación a mi mente. Al celebrar este día del Padre, se me hace imposible no pensar en quienes han tomado la decisión de definir sus prioridades como el trabajo, lo material o el estatus social, dejando de lado el valor de la familia. Pienso en quienes no han valorado dentro de sus prioridades el papel de ser padre y viven sus caminos sin conciencia ni razón.
Al mismo tiempo pienso en quienes se han dedicado en alma y corazón a esta labor y la llevan con amor, con orgullo y dedicación, claros de que su prioridad es dar y recibir amor.
Pero también y aparte de este día, pienso en las prioridades en la vida en general. Cómo algunas personas parece que definen sus prioridades como el lograr mantener su vida en secreto, sus acciones escondidas, sus mentiras como valuarte silencioso; sin saber que entre cielo y tierra no hay nada oculto, ni siembra que no coseche.
¿Mis prioridades? Sin duda alguna, la búsqueda constante de la felicidad, entendida como la capacidad de aceptar y aceptarme, de disfrutar cada momento con mi familia pequeñita, de saber que lo hecho valió la pena y la capacidad de tomar las decisiones que mejor apoyen a esta prioridad.
Lo más importante en todo caso, es que las prioridades en la vida no son estáticas, pueden cambiar en la medida en que maduramos y crecemos. La esperanza es que tus prioridades se enfoquen en la línea de lo que quieres lograr al final de tu vida.

1 comentario:

Haroldo dijo...

Ojalá cumplas todos tus sueños, definiendo las prioridades que quieres llevar.

Un beso!