domingo, 10 de octubre de 2010

Confesiones

Luego de una de esas conversaciones que solo se pueden tener con los mejores amigos, queda uno pensando y como decimos en Tiquicia, dándole vuelta, a las cosas que no querías pensar y que te han traído al frente porque era necesario.

Y es que entonces hoy me pongo a analizar las posibilidades... y las realidades muchas veces ocultas.... y me confieso a mí misma y me sorprendo de nuevo.

Me confieso que voy detrás de lo que anhelo, lo busco, lo persigo porque no lo tengo. Lo deseo aunque sé que es casi imposible y por su imposibilidad lo quiero más.

Y al mismo tiempo, me conformo con lo que tengo, por miedo a no perder lo que ya tengo y que me tiene tan cómoda; porque aunque quisiera más, no me doy la oportunidad de pensarlo siquiera.

Y los comentarios a mi alrededor me dicen.... deje de perseguir fantasmas... decida querer lo que ya a medias tiene y puede tener del todo....

Y yo sigo sin creerlo, y sigo sin aceptarlo y sigo... solo sigo...

Y mientras sigo en lo mismo, doy vueltas y lo peor es que termino siguiendo solo a la inercia....